Quinquela Martín y el limosnero espiritista

quinquela16Querida Abril
En esta carta quiero contarte una anécdota que leí en otro día en la biografía del pintor Quinquela Martin. Estas anécdotas de barrio muchas, muy divertidas entre serenatas, punguistas y carboneros, son la que hacen de su arte una creación tan sincera que nadie podría pintar “Mi barrio de la Boca” mejor que el.
“Además de Filiberto llegaban a mi estudio de la carbonería otros amigos y algunos limosneros. Venían a pedir asilo para dormir. Uno de aquellos limosneros que resulto espiritista, descubrió que en nuestra casa había fantasmas. Sigue leyendo

Miguel Angel se equivocó

collage-retratos-mujeresQuerida Abril
¿Sabías que a Miguel Ángel se lo criticaba porque sus retratos no se parecían al modelo?
¡Ja Ja¡ Críticos envidiosos! “Que importa la cara de los Medicis, dentro de mil años nadie se acordara de ellos, he creado una obra” les contestaba. Hasta que no se inventara la fotografía ¿quién lo iba a comprobar? Sigue leyendo

Andrea Conde “Testimonios de Artista”

10460128_630518250378065_817488666566369930_nBuenos Aires, 21 de septiembre de 2014

Querida Abril

En la carta anterior  ¿recordas que te comentaba sobre la obra de esta artista? No quería dejar pasar unos comentarios sobre su experiencia de mas de 20 años en el arte. Según ella “el arte te puede transformar en algo bello, mi vida es bella por que el arte me completa” Por lo que charlamos en su taller parece ser una persona con un mundo interno muy rico “pinto todo el día, por eso me la paso pensando todo el día”. tallerCon una capacidad enorme para imaginar, no boceta, cuando comienza la obra toda la composición esta resuelta en su cabeza. No siempre es así Abril, algunos artistas realizan innumerables dibujos previos, otros lo resuelven sobre la marcha, cada uno tiene su forma de crear según su personalidad. Inclusive en su paleta de tonos tierra, grises y azules se refleja su naturaleza melancólica aunque muy influenciada por sus estudios de fotografía y escenografía. Se siente en su taller una mezcla teatral de colores, objetos antiguos y esculturas. Sus niños cristalizados como en una foto posan sobre un horizonte estático de una infancia que fue y a la que la artista se refiere en todo momento. El arte según describe funciona como una forma de recomponer y tomar dominio de su vida presente , regresando continuamente al análisis del pasado.

 

Andrea Conde Artista Plástica

Serie MascarasBuenos Aires, 13 de septiembre de 2014

Querida Abril

¿Recordas el día que caminábamos por San Telmo y vimos una artista que nos gustó? Te cuento, se llama Andrea Conde y me recibió en su casa donde pude ver su obra y por lo cual estoy muy agradecida. Tiene un taller muy luminoso donde me contó que pinta todo el día hasta que cae el sol. Creo que sus pinturas me atrajeron porque esconden mucho simbolismo, laberintos, dragones y seres mitológicos que llaman a imaginar la vida detrás de sus personajes. En algo se parece a vos, cuando le pregunte sobre el tema le brillaron los ojitos curiosos de niño y me dijo con una sonrisa “me encanta cuando ves un zorrito en una obra y para esa cultura el zorrito significa algo más que un zorrito” Los temas que aborda los trata en series y como buena Acuariana trabaja varias series al mismo tiempo para no cansarse. Esta obra de la serie “Mascaras” encierra símbolos de la mitología china y personajes  por momentos irónicos elaborados como caretas en relieve que según ella representan “ese estado en el que nos miramos al espejo y no nos reconocemos”. Rostros de niños con miradas inocentes, posan para todas sus obras en las que vuelve contradictoriamente a la infancia… pero ese tema te lo cuento en la próxima carta. 113

“Acumulamos objetos, padecemos una soledad de siglos, escondemos el desánimo que nos agobia. Todos poseemos rostros que mutan en personajes, caretas definitivas de las que no podemos deshacernos y que nos van transformando los rasgos al punto de no reconocer nuestro rostro en el espejo. Con estas mascaras salimos a escena, y una y otra vez, en un juego eterno” A.Conde

225

 

Cuando las abuelas pintan Mandalas

Mandalas Buenos Aires 3 de septiembre del 2014

Querida Abril

Hoy quiero que conozcas dos abuelas que comprueban que para el arte, no hay edad y que se puede comenzar cuando lo desees. Carmen de 80 y Clarita de 75 años comenzaron a pintar desde hace un tiempito. Ellas no se conocen entre sí, sin embargo llegan a las mismas conclusiones cuando pintan mándalas. MandalaCarmen costurera de vestidos de novia, trabajo desde los 13 años con telas y colores, hoy tiene artrosis en las manos pero un día recibió de su nieta un libro de mándalas para pintar con una caja de lápices y dice “Una vez que empiezo no puedo levantarme hasta terminarlos, y esta bueno porque en ese tiempo no estoy viendo la televisión ni las noticias… me siento tranquila, relajada, y no estoy viendo las noticias que siempre son tristes o feas.” Clarita mi compañera de Meditación por más de 20 años, en cambio conoce los efectos de estas formas sagradas que cuando se pintan provocan estados meditativos. abril 14 017Eso es lo bueno del arte, que cuando hacemos algo creativo, salen respuestas que no creemos tener guardadas y cuando eso que hacemos encierra un significado espiritual, eleva la conciencia provocando un estado de bienestar y plenitud.

 

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Pd: Gracias Clarita y Carmen