Quinquela Martín y el limosnero espiritista

quinquela16Querida Abril
En esta carta quiero contarte una anécdota que leí en otro día en la biografía del pintor Quinquela Martin. Estas anécdotas de barrio muchas, muy divertidas entre serenatas, punguistas y carboneros, son la que hacen de su arte una creación tan sincera que nadie podría pintar “Mi barrio de la Boca” mejor que el.
“Además de Filiberto llegaban a mi estudio de la carbonería otros amigos y algunos limosneros. Venían a pedir asilo para dormir. Uno de aquellos limosneros que resulto espiritista, descubrió que en nuestra casa había fantasmas. Sigue leyendo